5 de enero de 2017

Quiero ser

Quiero ser esa niña. La que iba a la cabalgata a ver a los Reyes Magos y después a entregarles una carta llena de ilusión. La que limpiaba los zapatos y los dejaba debajo del árbol junto con turrón, tres chupitos y agua para los camellos. Porque iba a ser una larga noche para ellos y tenían que repartir sueños a todos los niños que habían fingido ser buenos durante todo el año, aun sabiendo ellos mismos que son unos trastos, unos torbellinos que arrasan con todo, pero que desbordan ilusión y entusiasmo todos los días del año y dan vida a sus queridos Reyes Magos.
Quiero ser esa niña que a partir de las doce no podía conciliar el sueño y daba vueltas y vueltas a la cama, y tardaba horas en dormirse, y que a mitad de la noche se levantaba y miraba desde la planta de arriba si todos sus deseos habían llegado, y se volvía a meter en la cama para que en pocas horas ser la más madrugadora y desenvolver toda su ilusión.
Quiero ser yo, mi yo de la infancia.

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