29 de enero de 2017

Cuando te arrancan la ilusión

La niña que se pone con ilusión
 las botas nuevas que aun no ha estrenado, 
es la misma que salta como una loca en los charcos, 
cuando la lluvia ha dejado huella, 
cuando a ella le importa una mierda que la salpique el barro, 
pero le importa el enfado de su madre.
Cuando en primavera hace ramos de flores,
con un par de amapolas y mil margaritas
que antes ha meado su perro,
y que después regala a su madre 
y esta tira su inocencia al suelo
y le reprende que no coja cosas del suelo
que a saber lo que tienen
aunque se trate de flores. 
La niña que en verano se toma un helado
y su rostro queda marcado por berretes
que más tarde serán relamidos con la lengua
pero quedará tan pegajosa como su dulzura.
La niña de las botas,
la niña de las amapolas,
la niña del helado
ahora es esa joven de mal carácter 
a la que la arrancaron la ilusión 
para ser como el resto en este mundo alienado. 
Para ser una más en este mundo,
para hacer lo correcto según lo establecido,
para que no se salga de las normas impuestas
para que todo este a medida,
para ser algo sin ser alguien especial.
Entonces se dio cuenta de que lo que los adultos 
llaman madurar, 
para ella es solo conocer el significado de lo que es una putada. 

25 de enero de 2017

Ven... y dímelo

Dime...
Dime que es lo que ves cuando
abres los ojos,
y que es lo que sientes cuando
compruebas que estoy a tu lado.
Dime que es lo que sientes
cuando me abrazas,
cuando me das la mano.
Dime que piensas cuando me acaricias
y el silencio se apodera de la situación
omitiendo la tensión.
Dime que es lo que callas,
cuando mantenemos las miradas
y sobran las palabras.
Dime todo eso que nunca te atreviste a decir.
Dime que hoy ha sido la noche
más perfecta de tu vida
y que la compañía
también ha sido la más perfecta de tu vida.
Y dime que es lo que sientes cuando
me marcho,
cuando la ausencia marca días y días.
Cuando el frío se nota,
y no solo porque sea invierno.
Dímelo.

18 de enero de 2017

Mensaje encriptado, en mi espalda.

Masajes que alivian,
que curan todas las contracturas
que tú mismo causaste.
Masajes llenos de mensajes
subliminales.
Dibujas en mi espalda
letras que no puedo descifrar,
vienen encriptadas
y solo tú puedes adivinar.
Necesito uno de esos,
que tú me sabes dar
esos que duelen 
pero luego te hacen bien.
Necesito retorcerme 
con tus manos pegadas a mi piel.
Necesito que me hagas crujir
cada una de mis vertebras
para sentir el alivio que también me causas.
Manos santas.  

11 de enero de 2017

Capacidades

Hay una gran diferencia entre inteligente y listo. Una persona inteligente es aquella que tiene la facultad de comprender, conocer y razonar. Y una persona lista es la que comprende las cosas con facilidad. Dicho esto, todo el mundo con unas capacidades normales somos inteligentes, pero no somos lo suficientemente listos para aprovechar esas capacidades. Por tanto todos tenemos unas capacidades que serán o no desarrolladas dependiendo si somos lo suficientemente listos como para desarrollar todas esas capacidades que poseemos. Dicho esto, ahora está en tus manos. No eres más, ni menos que nadie.

8 de enero de 2017

Pregunta trampa

¿Y porqué no te dejas llevar? -...
Pregunta trampa, porque atrapa. Y eso es lo que quiere. Que vuelva a caer. Jugar a ser algo, sin ser nada. Jugar. Pasar el rato. Vivir el momento. Pero en ese proceso de diversión asegurada uno de los dos se enamora. Y luego vienen las noches en vela. Los clinex por el suelo. Y luego aparece hasta en los sueños. No quiere enamorarse, pero quiere arriesgar y jugar a este juego de azar en el que uno de los dos va a caer. Porque Cupido es el crupier de esta apuesta, y solo salva a uno de sus flechas. Y el propio azar siempre cumple la probabilidad de que el corazón más débil es el que cae. Y siempre soy yo la que caigo. Sabes que no me gusta lo simple, que me gusta comerme la cabeza, pararme a pensar de vez en cuando, y otras actuar sin razonamiento alguno. Vivir a impulsos. Pero el amor me frena. Prefiero que sea el propio Cupido el mismo que me traiciona, el que me susurre al oído, esta vez si, esta vez apuesta tú y verás como ganáis los dos.

5 de enero de 2017

Quiero ser

Quiero ser esa niña. La que iba a la cabalgata a ver a los Reyes Magos y después a entregarles una carta llena de ilusión. La que limpiaba los zapatos y los dejaba debajo del árbol junto con turrón, tres chupitos y agua para los camellos. Porque iba a ser una larga noche para ellos y tenían que repartir sueños a todos los niños que habían fingido ser buenos durante todo el año, aun sabiendo ellos mismos que son unos trastos, unos torbellinos que arrasan con todo, pero que desbordan ilusión y entusiasmo todos los días del año y dan vida a sus queridos Reyes Magos.
Quiero ser esa niña que a partir de las doce no podía conciliar el sueño y daba vueltas y vueltas a la cama, y tardaba horas en dormirse, y que a mitad de la noche se levantaba y miraba desde la planta de arriba si todos sus deseos habían llegado, y se volvía a meter en la cama para que en pocas horas ser la más madrugadora y desenvolver toda su ilusión.
Quiero ser yo, mi yo de la infancia.

1 de enero de 2017

Nuevo comienzo, ven a por mi

Empezamos bien el año si empezamos en Domingo, cargado de pereza, pero a la vez de ilusión. Y también con una resaca del copón. Un ibuprofeno y mucha agua para poder coger con ganas este Domingo, este nuevo comienzo. Una dosis de fuerza, que va vinculada a uno de tus abrazos. Así que ven, empecemos bien el año, y empecemos nuevos comienzos. Día de supervivencia, de que vengas y me rescates. Que hoy estoy más nostálgica que nunca. Estoy harta de esperar un amor que valga la pena, cuando lo que realmente necesito es que venga alguien sin previo aviso y me cure las penas, y hagamos el amor y se nos olvide que es Domingo y que además tenemos resaca. Este año no vayas a por todas y ven a por mi. Que solo tú sabes las coordenadas de este rescate.